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Dietas
Osteoporosis
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Tanto la osteopenia como la osteoporosis son condiciones donde aparece una pérdida de la masa mineral ósea; según la magnitud de la pérdida se clasifica en osteopenia, cuando es más leve, u osteoporosis, cuando es de mayor significación.
El hueso se encuentra en constante renovación; se forma hueso nuevo y al mismo tiempo se destruye hueso envejecido. La osteoporosis aparece cuando se pierde este equilibrio, ya sea porque disminuye la síntesis de hueso nuevo o porque aumenta la reabsorción o por ambas causas.
Es durante la niñez, la juventud y la adolescencia cuando se plantan las bases para la salud ósea de períodos posteriores.
Alimentos Indicados:
Las fuentes de calcio más abundantes son los lácteos, las semillas de sésamo y amapola, las almendras, las semillas de calabaza, las verduras crudas, las algas y las aguas minerales ricas en minerales.
En algunas personas que sufren de trastornos como hipotiroidismo de Hashimoto, alergias, artritis, broncoespasmos, hipercolesterolemia, cálculos vesiculares, entre otras afecciones, se sugiere la suspensión de los lácteos.
En estos casos, el aporte de calcio se hace sobre la base de los alimentos mencionados, más el aporte de la cáscara de huevo preparada
La cáscara de huevo constituye un complemento interesante, ya que se trata de un complejo mineral que incluye calcio, sales de fosfato, magnesio y además sílice, que se encuentra en la fina lámina que tapiza la cáscara por dentro.*
El fósforo es necesario para la fijación del calcio en el hueso. Se encuentra en la yema del huevo, pescados, carnes, cereales integrales.
El magnesio es parte constituyente del hueso. Por otro lado, es esencial para la función de la paratiroides y su hormona, la parathormona que regula el equilibrio entre el calcio y el fósforo en el organismo. Se encuentra en las almendras, otras frutas secas, vegetales verdes, avena, soja, higos, dátiles.
El sílice es un mineral esencial para la fijación del calcio en el hueso. Se encuentra en la hierba conocida como Cola de Caballo o Equiseto Menor, y en la piel que recubre la cáscara del huevo por dentro.
La vitamina D aumenta la absorción de calcio a través del intestino y disminuye su pérdida por la orina; permite la fijación del calcio y del fósforo. Se encuentra inactiva en la piel y se activa mediante la exposición a los rayos solares. Hay algunos alimentos que nos aportan vitamina D como el salmón, la palta, los arenques, las sardinas, la yema de huevo, los lácteos.
Hay que tener en cuenta otros factores como la inclusión de alimentos alcalinizantes. La acidez del medio interno se acentúa cuando no se consumen frutas y verduras y aumenta el requerimiento de calcio. Las frutas y verduras son los alimentos alcalinizantes por excelencia.
Los caldos a los que se agrega una hoja de repollo aumentan su alcalinidad, y son por lo tanto muy útiles en esta patología. Las algas también pueden formar parte de estos caldos ya que aportan gran cantidad de minerales, entre ellos los recomendados en este capítulo.
Alimentos Contraindicados
Son aquellos que acidifican el medio interno: azúcares refinados, harinas blancas en exceso, golosinas, bebidas cafeinadas, gaseosas. El exceso de sal, café y una dieta altamente proteica aumentan la pérdida de calcio por orina.
Otras medidas
La decocción de Cola de Caballo es mineralizante.
Alimentos útiles: champignones (estimulan los osteoblastos, células encargadas de la síntesis de hueso e inhiben los osteoclastos, células que destruyen al hueso).
La alfalfa es una fuente rica de minerales, entre ellos calcio (contraindicada en tratamientos con anticoagulantes).
La maca aporta minerales esenciales como calcio, fósforo, magnesio, potasio, sílice, manganeso y cobre.
La actividad física contribuye a aumentar el pico de masa ósea, mantenerla y disminuir su pérdida.
La exposición al sol en los horarios adecuados y con protección facilita la síntesis de la vitamina D, tan importante en la salud del hueso.
Preparación de la cáscara de huevo como complemento de calcio:
Se utilizan cáscaras de huevo crudo. Se lavan adecuadamente, y se hierven 10 minutos en agua con un chorrito de vinagre de manzana u otro, y una pizquita de sal. Se cuelan, se dejan secar muy bien, al sol, o en el horno caliente y apagado. Debe asegurarse que las cáscaras y su tela interna (sílice) estén bien secas; se procede a molerlas en un molinillo de café eléctrico de preferencia. Se guardan en un frasco bien cerrado, en un lugar seco.
Se toma diariamente una cucharadita de té de esta preparación, en jugos, o acompañada de agua.
Este preparado no tiene vencimiento.
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